Poco a poco iré agregando los viejos artículos... Este sitio está en remodelación.

domingo, 14 de diciembre de 2008

"Music makes the people come together... yeah" (from the song "Music", by Madonna)



"La música, que es lo que más me gusta en el mundo, me hace pasar muy buenas horas", dice don Enrique Díez-Canedo a su amigo y colega Juan Ramón Jiménez, en una de las tantas cartas que le escribió. Comparto su idea. La música es maravillosa, me gusta la Suite IV en Re menor de Georg Friederich Telemann, la ópera La Traviata de Giuseppe Verdi... y el Version 2.0 de Garbage, el Gran Turismo de The Cardigans, además del álbum The Man Who de Travis. Me gusta el cine, pero prefiero ir a un concierto. Hace quince días fui al concierto más esperado del año. El pasado 30 de noviembre, Madonna se presentó por segunda noche consecutiva en la Ciudad de México.


Mi relato empieza el 23 de junio de este año, fecha en que salieron a la venta los boletos para este evento. Una hora antes de que abriera la taquilla, me formé afuera de una tienda de discos muy conocida ubicada en Loreto. Había varias personas en la fila, la mayoría contaba con más de treinta años y con altos ingresos económicos. Tuve que soportar por casi dos horas a una chava que no paraba de decir: "en vez de estar formada, debería comprar boletos para ver a Madonna en Las Vegas, sería más fácil y económico", y también a un chofer que aseguraba que no podía gustarme la música de Madonna sólo porque tengo 24 años; también me comentó que su jefe lo había mandado a comprar cuatro boletos de los más caros. A las 11:45 se habían agotado los boletos para la primera fecha y faltando tres personas antes que yo para llegar a la taquilla. Afortunadamente se inició la venta para el segundo concierto; tanto la chava insoportable como el chofer compraron sus boletos de casi cinco mil pesos cada uno. Al solicitar mis entradas, pedí dos de las más baratas ($280 pesos más cargos extra); los dos personajes que me acompañaron en este recorrido se veían sorprendidos porque adquirí boletos económicos e incluso se mostraron burlones. Yo estaba feliz por haber conseguido dos lugares, sin importar la ubicación. Hubiera costeado algo más caro, pero dos días después de esta venta tenía que ir a un congreso en la ciudad de Puebla (viaje que valió la pena).


Después de cinco meses, llegó el día del primer concierto. Un amigo me vendía un lugar muy bueno, hasta adelante, al costo y en pagos diferidos; rechacé la oferta y opté por usar las entradas que ya tenía. El domingo 30 de noviembre llegó. Vivo a cinco minutos del Foro Sol (donde Madonna se presentaría después de quince años de no visitar México), pero tenía que pasar por mi mejor amiga a su casa ubicada a 25 kms. de distancia de la mía, en una ciudad caótica por tantas "obras viales". Afortunadamente conozco varias vías alternas, conseguí un buen lugar donde estacionarme en el Palacio de los Deportes y estábamos en el Foro cerca de las 20:30 horas. Paul Oakenfold fue el DJ encargado de abrir la noche; como a la mayoría de los artistas que "abren" un concierto, el público no le hizo caso. Acudimos a uno de los puestos de mercancía oficial, donde las playeras se vendían 100 pesos más caras del precio normal. El importe no resultó un obstáculo y de todos modos tengo la mía. Regresamos a nuestras butacas y Madonna apareció cerca de las 21:30 hrs.


Aquellos que quieran asistir a un concierto de Madonna para oírla cantar, absténganse de ir... Madonna baila, compone sus canciones, toca la guitarra, trae una producción espectacular (pantallas móviles, luces, un auto, juegos de láser) e interpreta bien sus temas, pero se le dificulta cantar por tantos saltos en el escenario. La mitad del concierto sirve para mostrar su última producción Hard Candy (considerado por muchos su peor disco, y sin embargo se vende), la otra mitad es un buen repaso por los temas clásicos: Human Nature, Vogue, Into the Groove, Borderline, Music, Like a Prayer, La Isla Bonita, Ray of Light, Hung Up (debo aclarar que éste no es el orden del setlist, falta intercalar las nuevas canciones). A petición de una mujer del público, interpretó Express Yourself. También mostró su apoyo a Barack Obama.

Creo que ha sido uno de los conciertos que más he disfrutado, además de que es la primera vez en más de tres años que no utilizo la cámara de mi celular para captar una imagen (ahora, el 99% de los asistentes graban los eventos con ayuda de sus gadgets). Madonna sabe plantarse sobre el escenario y entretener a su público, el idioma no es una barrera. Honestamente, espero que no tengan que pasar otros 15 años para que la estadounidense Madonna Louise Veronica Ciccone venga nuevamente al Distrito Federal.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Everybody else is doing it, so why can´t I?



El álbum debut de The Cranberries intitulado Everybody else is doing it, so why can't we?, me dio la idea para nombrar esta entrada del blog. Todos lo están haciendo, ¿por qué yo no?; muchas personas tienen su blog, ¿por qué yo no? De ahora en adelante me uno a la larga lista de usuarios de este tipo de páginas en internet.


No sé quienes serán mis lectores (si es que llego a tener), y no me preocupa si les gustará o no. Por lo pronto escribiré sobre una de las cosas que más me gustan: la música. Lo que me agrada de un blog es que cada quien puede expresarse como le venga en gana sobre cualquier cosa. ¡Sean bienvenidos a la página de la Hija de Jefté!

Algo sobre la Hija de Jefté...



El relato bíblico no nos revela su verdadero nombre... Lo único que se sabe es que Jefté fue uno de los jueces del pueblo de Israel. Un día, hizo el siguiente voto a Dios: "Si me das la victoria, te sacrificaré el primero de los míos que salga de mi casa a mi encuentro cuando vuelva del combate. Éste será para Yavé y te lo sacrificaré por el fuego" (Jueces, 11:31). Jefté derrotó al pueblo amonita y cuando él regresó a su hogar, la única hija que tenía le salió al encuentro bailando pues estaba feliz de volver a ver a su padre. Al verla, Jefté rasgó sus vestiduras en señal de duelo, pues su hija tendría que ser sacrificada a Dios.


Matthaus Merian, un grabador alemán del siglo XVII dice que "los votos innecesarios pueden provocar dolor en el corazón"; y esta frase queda ilustrada con la imagen de Jefté gritando al cielo, tan pronto ve a su hija en la entrada de su pueblo.


No hay gran explicación sobre la elección de este nombre como mi pseudónimo: Llevo mucho tiempo estudiando la Biblia y simplemente me gustó.  Aclaración: la única religión que se practicará en este blog es la devoción a la música sin importar género.